La pirueta semántica del relator

Imagen: “Las alas del deseo”. Wim Wenders.

 

 

Los españoles somos afortunados. Tenemos un Gobierno que se preocupa por mejorar nuestro léxico, o al menos debería decir que nos incita a preocuparnos por él, para que podamos hablar con propiedad.

También podría haber sido menos protocolario y empezar con un “no hay mal que por bien no venga” o un “no te acostarás sin aprender una palabra nueva”… y es que con nuestros dirigentes políticos actuales estamos aprendiendo mucho -lingüísticamente, se me entienda-  no lo digo por el fondo pedagógico de su discurso ni por el impulso cualitativo que inyecta en la educación, sino por como avivan la curiosidad del ciudadano animándole a abrir el diccionario.

¿Se tratará de un sistema de aprendizaje subliminal?

Alguno se habrá dado cuenta ya de por dónde voy, voy al grano. La última perla cultivada en el laboratorio de marketing político actual es el término relator.

Aunque tiene 200 años de edad, relator es tendencia: 40 millones de entradas en Google, 30 millones más que mediador. Es lógico, relator es amable, anima al diálogo, a la comunicación interesante y al buen entendimiento, mientras que mediador tiene un aroma a solución de conflicto, no sé, da peor rollito.

El Gobierno de todo el mapa de España nos ha obsequiado con esta palabra que cual mantra ha estado repitiendo durante los últimos 10 días, pero, ¿qué es un relator? Relator es el que relata, el que cuenta o transmite algo. Alguien que comunica una noticia o historia.

Para la RAE un relator o relatora es:

Relator, ra

Del lat. relātor, -ōris.

1. adj. Que relata (‖ refiere un hecho). U. t. c. s.

2. m. y f. Persona que en un congreso o asamblea hace relación de los asuntos tratados, así como de las deliberaciones y acuerdos correspondientes.

3. m. y f. En los tribunales superiores, letrado cuyo oficio es hacer relación de los autos o expedientes.

4. m. y f. Arg. y Ur. En la radio, persona que tiene a su cargo la narración de un espectáculo, generalmente deportivo.

5. m. desus. refrendario.

Relator se ha convertido en la palabra del mes, no por su significado intrínseco, sino por querer ser lo que no es, un eufemismo para no utilizar la palabra mediador. De la figura del relator, se hace aquí una pirueta circense de camuflaje semántico en un asunto territorial mucho más complejo, una partida de póquer en la que todos farolean, pero eso ya es “harina de otro costal”, de innecesario interés en un blog de cultura española.

 

 

La paella que vino de Marte

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Ser soltero tiene muchas ventajas pero también algún que otro inconveniente. Debes saber hacer de todo un poco si no quieres vivir como nuestros antepasados en Altamira. En su día, y en un intento de escapar de la comida pre-cocinada y del jolgorio de la sección “grasisaturada” (se ruegan disculpas por la ausencia de tecnicismos), decidí apuntarme a un curso de cocina. El primer día de clase la profesora nos dijo: “Para cocinar con una Thermomix, no hace falta saber cocinar, solo hace falta saber leer”, -menos mal, pensé, eso lo sé hacer-.

La RAE, “sin muchas diferencias” y a punto de publicar su informe sobre el lenguaje no sexista.

Desde 1713 es el lema de la RAE (Real Academia Española).

 

El pasado mes de julio os hablamos de la petición que el gobierno hizo a la Real Academia Española de la Lengua para que revisase el lenguaje de la Constitución, supuéstamente no inclusivo y por tanto machista.

Pues bien, ya tenemos la respuesta:

 

Sin muchas diferencias
“Es como si pidieran ahora a la RAE informar sobre el singular y el plural o el pasado, el presente y el futuro”.

Según el académico Pedro Álvarez de Miranda, el informe sobre “el buen uso del lenguaje inclusivo” en la Constitución española que el gobierno encargó a la RAE está terminado y añade además que es “razonado y razonable” y “sin muchas diferencias” si lo comparamos con el informe que la institución elaboró en 2012.

Ya Darío Villanueva, director de la Academia, nos adelantó hace unos meses que en la conclusión final del informe “no habrá sorpresas” y Álvarez de Miranda ha señalado que “lo que se dice es lo que la institución y muchos académicos venimos diciendo hace tiempo sobre este tema”, y con ironía añade “Es como si pidieran ahora a la RAE informar sobre el singular y el plural o el pasado, el presente y el futuro. ¿Se va a decir algo distinto de las gramáticas?”.

Ingeniosos y con historia, no te pierdas estos trece refranes españoles

 

Muerte de un ciclista

“Te vendrán pesares sin que los buscares” debió pensar el protagonista de la magistral “Muerte de un ciclista” (1955) ante la prueba de conciencia que tenía por delante.

 

Cuando nuestros alumnos nos dicen que quieren hablar español, no nos están diciendo que quieran darle al pico, cotorrear sin más. Nos están pidiendo que les llevemos al corazón del lenguaje auténtico.

Quieren la retranca, la sabiduría popular, los dichos, los refranes, lo que no van a encontrar en los libros de texto, los insultos más raros o las expresiones más “descatalogadas”, como quien busca una trenca de la guerra en plena fiebre por lo vintage. Los hay incluso que persiguen con afán explorador todo aquello que emane ingenio lingüístico; lo que hace que el lenguaje sea divertido y original. Sin quererlo, los estudiantes de Syllabus con su curiosidad avivan la retórica popular.

Halloween, la fiesta española que llegó a Estados Unidos

Syllabus blog

 

Sabemos que la noche más tenebrosa del año es la del 31 de octubre, la noche de Halloween. Las calles se convierten en improvisadas películas de terror donde zombis, vampiros, brujas y toda clase de personajes terroríficos campan a sus anchas como Pedro por su casa mientras los niños llaman a las puertas preguntando trick or treat con la esperanza de llevarse un buen puñado de caramelos.

Ya pocos quedan por claudicar ante este carnaval del susto la víspera del Día de Todos los Santos en España.

El interés en Asia por aprender castellano creció este 2018.

syllabus.es

 

Por Día García, escritora creativa e investigadora en Qué Estudiar.

 

Es posible que recuerdes una época en la que todos querían aprender inglés. Era la lengua que se imponía ante los demás idiomas a pesar de no ser la lengua con más hablantes en el mundo.

Sin embargo, con el paso de los años eso ha cambiado y hay otro idioma que ha venido tomando fuerza y es el idioma español.

Esa tilde, no la pierdas de vista.

www.syllabus.es

 

Por Saima Paloranta.

Lo prometido es deuda. Hace unos días os hablé de las palabras tritónicas y ahora, para “cerrar el círculo”, vamos a revisar el uso de la tilde o las tildes. La tilde en español es esa rayita vertical (´) que se coloca sobre algunas vocales que reciben la carga tónica cuando cumplen una serie de reglas. No debemos confundir tilde con acento (en todo caso lo llamaríamos acento gráfico u ortográfico). Casi todas las palabras están acentuadas (excepto las átonas) pero solo unas pocas llevan tilde. Por ejemplo “tabla” está acentuada en la primera sílaba pero no lleva tilde.

Dicho de otra forma, casi todas las palabras tienen acento pero no todas las palabras llevan tilde.

Práctico, practico, practicó. Mucho ojo con las palabras tritónicas, la pesadilla de las tildes

palabras tritónicas

 

En el post de hoy Saima Paloranta, nuestra profesora de español en prácticas, nos explica qué son las palabras tritónicas. Seguro que las tienes identificadas pero no sabías que se llamaban así ¿verdad? Hoy nos toca ser un poco… “inspectores”.

Aprender un nuevo idioma siempre significa enfrentarse con algún tipo de desafío. Muchos estudiantes de español probablemente saben de qué habla el pianista James Rhodes cuando se desespera con las tritónicas. En el caso del español como lengua extranjera, pueden ser las tildes (eso os lo cuento en el próximo artículo) las que vuelvan locos a los estudiantes. Que no cunda el pánico, ¡ahí os va un salvavidas!

Se llaman palabras tritónicas las palabras que se escriben igual pero según su acentuación, cambia el significado de la palabra.