SPANISH PROGRAM for summer 2022. Tuition + accommodation.

 

SPANISH PROGRAM FOR SUMMER 2022

 

Welcome to Syllabus.

We are glad to be offering you our Spanish and culture courses for summer 2022. We have created a combo course of Spanish lessons + accommodation for groups that will be ready for students from the 13th June until the 9th September.

The students can decide if they want to join a 1, 2, 3 or 4 week course.

 

ABOUT THE COURSE

Tuition:

Before we start the course, a Spanish general grammar test will be given to know first hand about the Spanish level of the students: the whole group and all the particular cases.The 55 minute lessons start at 9.00 am and finish at 13.00 pm from Monday to Friday.

We love to create an authentic, dynamic motivating atmosphere paving the way for you to experience the real Spanish life while discovering the city. That is the way Syllabus conducts its way of teaching.

Accommodation:

The apartments are placed in the best areas of the city to satisfy the students’ necessities. They are fully equipped with internet, TV, kitchen amenities, washing machine, bed sheets and study desks in order to make your time in Santander as comfortable as possible.

 

PRICES

1 PERSON/ APT.                               2 PEOPLE/ APT.                       3 PEOPLE/APT.

1 week: 575 €                            383 €                             318 €                    

2 weeks: 1000 €                        677 €                             570 €

3 weeks: 1375 €                        922 €                             772 €

4 weeks: 1845 €                        1210 €                           998 €

* Prices are designed for 1 person. Groups of 2 or 3 people sharing an apartment will enjoy advantageous descounts. They will be able to benefit from dividing this price between them.

 

OTHER ACTIVITIES

Remember that you can enrich your stay in Santander by adding some of these extracurricular activities: surf, sailing, horse riding, flamenco, excursions, Spanish cuisine and wine tasting.

Just tell us if you are interested in participating in any of them.

For more information and help please contact us here: info@syllabus.es

 

www.syllabus.es

CURSOS DE ESPAÑOL PARA LA VIDA REAL

 
Nos alegra ver cómo vamos entrando en la tan esperada normalidad este otoño. Es hora de continuar con nuestras vidas tal y como las conocíamos antes del Covid.
En Syllabus seguimos ofreciendo a nuestros alumnos cursos de español pensados para la vida real: innovadores, eficientes y sin artificios, tanto de forma presencial como online. Cursos que aborden el aprendizaje de español de la manera más auténtica posible adaptándolos a cada necesidad de los estudiantes. Cursos de español diseñados para profesionales, profesores, niños o para quienes simplemente quieran ampliar sus conocimientos lingüísticos y así poder interactuar mejor con el mundo.
 

NUESTRO PROPÓSITO PARA 2020

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Apuntarse al gym, dejar de fumar, limitar el uso del móvil, volverse definitivamente vegano, ser un zen de verdad (y no de Instagram), sonreír 120 veces al día, viajar más, ser más sociable, encontrar novio o novia, aprender 1 idioma nuevo…

La lista puede hacerse interminable. Te recomendamos que comiences con acciones sencillas y realizables para que no termines desanimándote. Con los 8 primeros te deseamos lo mejor, con un poco de voluntad se puede conseguir lo que se quiera o como decimos en España, «querer es poder», pero con el último propósito para 2020 te podemos ayudar si el idioma que quieres aprender es el español.

Cursos de español + alojamiento para el verano 2018

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Spanish/ English

 

Se acerca el verano y aquí en Syllabus queremos ayudarte a tener todo preparado para tu experiencia de aprendizaje en España.
Tanto si eres de los que prefieren viajar a su aire buscando independencia como de los que quieren conocer la vida en familia de primera mano, te lo ponemos fácil.
Te ofrecemos una solución a medida. Una combinación de cursos de español + alojamiento tanto en apartamentos como en familias *exclusivo para los estudiantes de Syllabus.

El psicópata y su lenguaje. Una realidad más habitual de lo que creemos.

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El robot de Metrópolis (Fritz Lang, 1927) es capaz de adoptar formas y conductas humanas.

 

Olvídate de Hannibal Lecter y Norman Bates (pero por si acaso no los descartes del todo). Sí, esa es la primera imagen que nos alcanza cuando oímos la palabra psicópata. Asesinos terribles capaces de cualquier cosa para satisfacer su vacío, sus oscuros deseos. La realidad es que estos primeros existen pero en un porcentaje muy pequeño en comparación con el psicópata integrado (que supone el grueso de este colectivo de… ¿personas?). Un psicópata es un depredador emocional intra especie carente de empatía, emociones y con una autoestima muy exagerada cuyo objetivo vital es rodearse de personas a las que pueda parasitar hasta vaciarlas emocional, física e incluso económicamente. En el siglo XIX antes de que se hubiera desarrollado la psicología como ciencia, se les conocía como vampiros emocionales

Energía positiva en las palabras. Tres ideas.

 

Uno de nuestros primeros artículos hablaba sobre como una actitud abierta y optimista solamente podía beneficiarnos a la hora de aprender. En la vida cotidiana nos interesa aplicar la fórmula del optimismo a nuestras palabras y que ellas nos vuelvan más positivos.

 

¿Has pensado alguna vez en el poder que tienen las palabras que usamos a diario? ¿Elegimos las mejores palabras de nuestro repertorio o simplemente abrimos la boca y dejamos que salgan de manera automática?

Lo que ocurre es que inconscientemente hablamos utilizando «frases prefabricadas» sin preocuparnos demasiado por cómo influyen sobre nosotros a nivel psicológico. Con frecuencia nos perjudicamos en pequeñas dosis al introducir ideas negativas en el lenguaje. Digo esto sin querer adentrarme en territorios como la psicología o el coaching, en los que no soy experto.

Haz una pausa y compara «soy tonto, elegí la peor opción» con «me equivoqué, la próxima vez acertaré». Si te identificas más con la primera versión, es el momento de hacer un cambio, piensa en cómo hablas normalmente y si te afecta de manera positiva.

Pues bien, démosle la vuelta a la tortilla porque por suerte existen soluciones fáciles que mejoran nuestra autoestima y la percepción que los demás tienen de nosotros. Empieza por estas tres:

1. Cambia «agobiado» por «a tope».

Nuestra sociedad nos empuja (y nos mide por ello) hacia una realización que tiene que ver más con lo productivo que con lo personal. Esto nos produce una presión y un stress que a veces nos supera sin darnos cuenta.

Cuando nos preguntan «¿qué tal?» y contestamos «agobiado», sin quererlo estamos convirtiendo nuestra cabeza en el camarote de los hermanos Marx.

Prueba a cambiar el enfoque y substituye «agobiado» y toda la carga negativa que conlleva por la enérgica «a tope». Demuestra con este simple hábito que eres tú quien tiene el control sobre la actividad de tu vida y que eres capaz de disfrutar con ello sin dejar de lado tu felicidad. Así de sencillo.

No te agobies que es peor.

2. Adiós al debería, debo y tengo que.

Si hay algo que podemos decir de los verbos modales es que son capaces de limitar nuestra flexibilidad y autonomía.

«Debería hacer más ejercicio»; «Debo hacer la compra hoy a las 5 de la tarde»; «Tengo que escribir a mi novia para que no se enfade».

Todos ellos nos imponen un sentido de obligación más o menos fuerte, nos limitan y «reprimen». Estos verbos tienen un alto componente de rigidez que lejos de favorecer la diversidad (posibilidades) en nuestras acciones crean un impacto negativo sobre nuestra psique.

Fíjate en el debería. «Los deberías» tienen el peligro de volverse demasiado habituales y entrar en loop en nuestro habla. Si ese es el caso, conviene pensar en lo que realmente te importa. ¿Debería realmente preocuparme por todas las cosas que «debería» hacer? ¿Me sirven de algo? ¿Me hacen sentir bien? ¿Me proporcionan algún tipo de beneficio?

Si la respuesta es no, saca todo esos «deberías» de tu vocabulario y sustitúyelos por prácticos «voy a»; «voy a ir a…»; «quiero»; «haré»; «puedo»; «me encantaría»; «me gustaría»… todos estos términos tienen connotaciones positivas. Suponen una acción y por lo tanto un resultado. Desde el momento en que tomas tus propias decisiones te conviertes en una persona potencialmente productiva a través de la experiencia de hacer cosas.

También puedes aplicar esta fórmula al «debo» y al «tengo que».

3. El poder del «todavía».

Mejor verlo con un ejemplo: «No he encontrado mi trabajo ideal». Si añadimos «todavía» o una palabra o frase similar, el significado cambia y la probabilidad de éxito aumenta. Conseguimos rebajar el nivel de ansiedad y suavizar la sensación de «no estar a la altura» que nos producen este tipo de situaciones. «Todavía» o «aún» dan a entender que estamos en ello, seguimos en el proceso de búsqueda que nos mantiene en una actitud activa.

Además, el adverbio en cuestión, consigue que nuestra percepción de esperanza aumente y que abramos nuestra mente a nuevas/ distintas posibilidades que se nos presenten.

Estas han sido algunas ideas para encontrar energía positiva en las palabras.

 

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Syllabus, la escuela joven de español te ofrece un programa de aprendizaje y de actividades único en Santander, España. Las clases de español se complementan con cursos de surf, equitación, vela, turismo rural, taller de cocina española y todas las experiencias que hacen que la lengua y cultura españolas estén vivas.

Syllabus, the young Spanish school offers you a unique, activity-packed Spanish language learning program on-location in Santander, Spain. Language  instruction is complemented with surfing lessons, horse riding, sailing, rural excursions, Spanish cuisine workshops and all the other experiences that make Spanish language and culture come alive. 

Feliz Navidad

Feliz Navidad

Feliz Navidad

 

Hoy 25 de diciembre no queremos olvidarnos de todos nuestros seguidores y lectores. Los que estáis aprendiendo español, los que por casualidad habéis llegado hasta aquí, los curiosos. Los que esta noche vais a cantar villancicos y comer turrón y los que no también, estéis donde estéis, para todos, de parte del equipo de Syllabus, ¡Feliz Navidad!

El Barco

El Barco de Berria

Imagen publicitaria de mediados de los años 40. Eran tiempos de gloria.

 

Un barco de piedra sobre una playa de finísima arena blanca apenas transitada salvo por los locales. Aquel era un lugar especial. Glamour solitario de frecuencia alta junto al mar. Poesía pétrea incrustada en cristales de sal. Romanticismo soportando tormentas, largos y cálidos veranos y turistas curiosos por ver qué era aquella espectacular construcción.

A mediados de los años 40, la santoñesa playa de Berria era un paraíso deshabitado y salvaje a años luz de cualquier concepto del turismo que hoy día conocemos y allí estaba, imponente, aquel navío inmóvil recién construido. Casi el único lugar con vida de la playa, donde majestuosamente anclado en un paraje auténtico invitaba a dejarse hechizar por la efervescencia de la brisa marina y la espuma de mar mientras desde la terraza se contemplaba el ocaso por el oeste.

Mucho antes de que España conociera su boom turístico en los 60, una mujer pionera y visionaria, doña María Luisa Ibáñez de Betolaza, se adelantó a su época construyendo en 1947 El Balneario, como lo conocían en Santoña, también llamado El Casino por los turistas principalmente franceses o el popularmente recordado por todos como El Barco. Las opciones de ocio en la posguerra no abundaban y menos aún en un pueblo de pescadores, por lo que algo tan avant-garde en la forma y en el fondo, escenario de bodas, banquetes, bailes sociales y homenajes no podía pasar desapercibido.

Un domingo cualquiera de primavera podía ser así: al aparcamiento frontal junto a los jardines que lindaban con la carretera llegaba un Hispano Suiza del que descendían los padres y sus niños. Te recibían impecables camareros de smoking antes de sentarte a comer marisco -pescado a pocos metros de allí- en una mesa cubierta con mantel de hilo. La comida se servía en vajilla de porcelana en el comedor decorado con muebles art decó, cortinones y apliques en las paredes y a través de cuyos enormes ventanales rotúndamente redondos, solo se podía ver el mar. O por qué no, la emoción de sentirse a bordo en una velada amenizada con la música de una orquesta ajena al chaparrón que intentaba traspasar los ojos de buey del barco.

Pero el tiempo no espera por nada. La magia duró tres décadas y como si del exterior de una película se tratara, el encanto Hitchconiano propio del esplendor de los años 50 se fue transformando en la decadencia Polanskiana de los exagerados 70 para desaparecer para siempre en 1981.

 

El Barco de Berria

A pocos lugares la decadencia les sentaba tan bien.

 

El hecho de que ya no exista no hace más que alimentar su leyenda. Los turistas no entienden cuando oyen qué han aparcado sus furgonas en «El Barco», de la misma manera que los jardines hoy desolados, si pudiesen pensar, se sentirían abrumados por el imparable efecto de las barbacoas de domingo y las familias acampadas.

De aquel extraordinario restaurante nos queda el recuerdo, las imágenes y alguna que otra anécdota, como la que cuentan los marineros cuando de noche, al salir a faenar, las luces y la silueta de El Barco les hacía confundirlo con otro pesquero. Permanecen como extraños testigos de otro tiempo el muro de piedra que lo separaba de la playa y el suelo de cerámica azul y blanca que hoy atraviesan los surfistas corriendo a pocos metros de sus olas.

 

Casino de Berria

Detalle actual del suelo del comedor.

Coches de época a la entrada de El Barco.

Coches de época a la entrada de El Barco.

Mi especial agradecimiento a D. José Martín Solaeta por toda la documentación que aportó para este escrito.

Syllabus is the young Spanish school for the people who Spanish.