COVIDIOTA, OTRO NEOLOGISMO DE LA ERA COVID.

 
Escuchar los argumentos del «Covidiota» medio es tan estimulante como hacer la declaración de la renta. Después de casi 17 meses de restricciones todos tenemos ganas de salir sin que nos llamen la atención, campar a nuestras anchas y hacer esa vida española que tanto nos gusta. Pero todavía y por el bien de todos hay normas sanitarias vigentes. Tener «más ganas de» que tu, no puede ser argumento de libertad  en una pandemia. Aquellos que no tienen el suficiente ancho de banda emocional para entender esto, ya tienen su calificativo.

 

¿Qué es un Covidiota?
«Una persona que se niega a cumplir las normas sanitarias dictadas para evitar el contagio de la covid». El término fué acuñado en Estados Unidos en marzo de 2020 y se reconoció por primera vez en un glosario británico, el Oxford Advanced Learner’s Dictionary.
En España, la RAE registra el uso de covidiota en su Diccionario Histórico aunque todavía no ha aceptado la palabra. El Diccionario Histórico de la Lengua Española, tiene como función «describir en su integridad (en el eje diatópico, diastrático y cronológico) la historia del léxico de la lengua española».
Son muchos meses de pandemia y no es de extrañar que se haya viralizado lo que empieza a parecerse a un «covidioma», con creaciones como «covidnoico», «covidfobia», «coronadivorcio», «coviditis», «coronabebé», «coronahisteria», «covidcidio», «covidfiesta» o «covidiano», es decir lo opuesto a covidiota.
 
¿Covidiota o negacionista?
No son la misma cosa pero comparten inquietudes. Digamos que el negacionista es un analfabeto científico a tiempo completo mientras que el covidiota es un anarquista científico a tiempo parcial.
Un negacionista te mirará fijamente desde la televisión con esos ojos que sostienen la mirada al mismo sol y con esa inteligencia de fuego para convencerte de que todos los sanitarios del planeta tierra trabajan una confabulación dirigida por Bill Gates y el Club Bilderberg, entre otros pícaros, con el propósito de adueñarse de la especie humana para esclavizarla a su servicio. El nivel de erudición negacionista y su capacidad argumental simplemente tiene la credibilidad de un horóscopo.
El covidiota por otro lado está cansado de llevar la mascarilla -¿y quién no?- y decide no ponérsela para estar más cómodo (sobre todo ahora que empieza el calor y ya tenemos ganas de celebrar la vida), poniendo en peligro la salud de los demás y la suya misma.
Los (¿intencionalmente?) desnortados motivos de los gremios negacionista y covidiota son tan planos como el encefalograma de una momia. Se aferran a su sempiterna «plandemia» siendo incapaces de demostrará. Porque no pueden. Son en su mayoría ciudadanos anónimos, aunque también han querido «subirse al carro» un puñado de celebrities en decadencia en busca de su trasnochada cuota de fama. Afortunadamente estos forajidos del sentido común son una minoría y por qué no decirlo, las teorías conspiranoicas y distópicas si vienen de la mano de George Orwell o Aldous Huxley, mucho mejor.
También, y para concretar más en su descripción, se les puede reconocer por la calle porque el covidiota y su pandilla están bebiendo ron con Coca-Cola en el parque (sin distancia social ni mascarilla) mientras que el negacionista pasea con un cucurucho de papel de aluminio en la cabeza.
Era de esperar que los argumentos de estos grupos inspirasen tanto a humoristas como al mundo del rock and roll con canciones como esta.
Bromas aparte, no hagamos idioteces porque entre todos ya casi tenemos al Covid derrotado :).
PD: el papel de aluminio actúa como un escudo que protege las ondas del cerebro (y las ideas de cada uno) frente a ataques y manipulación externa con tecnología tan fiera y desalmada como lo es el 5G.

 

Syllabus is the school for the people who Spanish

2 thoughts on “COVIDIOTA, OTRO NEOLOGISMO DE LA ERA COVID.

  1. Aparte de haberme divertido mucho con su lectura, no puedo estar más de acuerdo. Desgraciadamnete, vivimos en tiempos de retroceso en (casi) todos los sentidos de la vida, y al menos , en los meramente cotidianos. Es probable que la aparición del «homo negacionista» sea una involución en toda regla. Por supuesto, más intelectual que física. Esto no es nostalgía, es la cruda realidad de lo que nos rodea, que cada vez hace más ¨bichos raros¨ a aquellos que, modestamente, tratamos de desarrollar algo de cordura entorno a temas capitales y no tanto. Gracias a Dios, existen ya sociologos y filósofos que se dedican a explicar estos fenómenos de retroceso social o de imbecilidad colectiva. Recomiendo la lectura de Byung-Chul Han, que da en el clavo. Pobre Voltaire. Siempre defendió que la evolución humana estaba marcada por el progresismo. No se ahora….

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