Romance y ortografía

amor y gramática

 

Leo algo en Facebook que me hace reír y a continuación pensar:

Se conocieron a la salida de un bar.

Fue amor a primera vista.

Intercambiaron números de teléfono.

A la mañana siguiente:

Ella: hola guapo, ¿cómo estás?

Él: vien ermosa, y tu?

Ella cambia de número, de ciudad y … hasta de nombre.

FIN

¿Cuánta «incompetencia lingüística» estaríamos dispuestos a asumir por el ser amado?

¿Tenemos una especie de termómetro que nos avisa de cuando echar a correr ante los gazapos gramaticales de quienes esperamos «algo» o por el contrario el amor lo perdona todo?

Bromas aparte, está demostrado que un correcto uso del lenguaje favorece las relaciones interpersonales. Si dos personas comparten el mismo nivel de habla tendrán mucho terreno ganado para un futuro desarrollo en su relación, cualquiera que sea. El lenguaje escrito es nuestra «tarjeta de visita», nuestras credenciales educativas y una buena ortografía puede llegar a enamorar.

Esta reflexión afina bastante el asunto. Quizá deberíamos entender la ortografía como parte de nuestro atrezzo lingüístico, las gotas de perfume que redondean nuestra presencia gramatical. Lo que no se escucha pero se lee y dice mucho de quienes somos.

Romance y ortografía, más cerca de lo que creíamos.

Santander, ciudad literaria.

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Un muro donde podemos leer un extracto de Sotileza de José María Pereda.

 

Por Cristina Vidal

Cristina Vidal, licenciada en Filología Hispánica y experta en la poesía del XX, es desde Junio de 2014 profesora de español y literatura en Syllabus. Su sincera implicación y vocación en la enseñanza son sus credenciales y quienes mejor lo saben son los alumnos que asisten a sus clases.

Son las 9 de la mañana de un radiante 28 de agosto de 2014 y voy a dar comienzo a la clase de literatura y poesía. Este verano los días de sol y buen tiempo parecen no tener fin, por eso y porque las clases en vivo despiertan la curiosidad de los alumnos mejor que ninguna otra, nos reímos y asimilamos mejor la información, la lección de hoy la vamos a dar en la calle. Nos encontramos en la Biblioteca Menéndez Pelayo, muy cerca del Ayuntamiento, allí vamos a visitar la Casa Museo.  Es un lugar en el que me podría quedar toda la mañana, una construcción de madera que muestra los dos pisos en los que se encuentran más de cuarenta mil obras, todas ellas a nuestra disposición.

Una alumna se interesa por la extensísima biblioteca particular de este escritor y crítico literario santanderino  y me pregunta: «¿Por qué su biblioteca está fuera de la casa?» La respuesta resulta tan curiosa como anecdótica, el niño Menéndez Pelayo ávido de conocimiento, traía todos los libros que tenía posibilidad de comprar con sus pequeños ahorros. Su madre, cansada de tener todos los armarios de la casa llenos de volúmenes de la mejor literatura, pidió a su marido que buscase una solución. Así fue como el padre de este escritor construyó una biblioteca al otro lado del jardín para que su hijo acumulase sus obras literarias. Más tarde, al morir, legó a su ciudad natal todas las obras y su biblioteca, donde en esos momentos nos encontrábamos.

Al salir seguimos con la curiosidad de conocer más sobre la literatura en Santander y dejamos atrás la calle Alta, donde nació el anterior escritor, para descubrir la rampa de Sotileza. Tal vez sea el monumento más sorprendente (en la imagen). Les explico que la rampa de Sotileza lleva el nombre de una de las grandes novelas de Pereda y que aquello que ven escrito en la piedra son fragmentos de esta. El sol no solo acompaña una divertida clase en la calle, sino que se asoma entre los edificios para reflejar toda la inscripción, el metal de sus letras. Parece que el texto quiera llamar nuestra atención y nos invite a su lectura. Tal vez en un futuro se animen a hacerlo.

Llegó la hora de recitar poesía y de conocer a José Hierro. En semicírculo rodeamos su monumento en Puerto Chico, los raqueros descritos en las obras de Pereda nos observan desde cerca. Todos los autores parecen estar en irónica relación. A pesar de ser natural de Madrid, podemos comprender el amor de José Hierro por Santander, por su mar bravo, por su bahía, pocos lugares tienen esta magia. Las palabras del poeta se quedan en el aire y reflexionamos sobre lo que quieren decir, cada uno interpreta según sus sentimientos. Con este pensamiento nos dirigimos hacia nuestro último destino.

Terminamos el recorrido sentados en la terraza del Café de Pombo, una cafetería que nos recuerda a aquellos encuentros literarios como los del Café Gijón de Madrid. Entre bromas recordamos alguna anécdota, la amistad entre algunos escritores…quizá el día de mañana alguno de ellos forme parte de todo esto. Es entonces cuando hacemos la pregunta: “¿Qué tienen en común Menéndez Pelayo, José Hierro, Gerardo Diego o José María de Pereda?”  Todos ellos están relacionados de algún modo con Santander, como ahora nosotros.

Aunque parece no terminar nunca,los chicos están satisfechos con la clase. Les prometo una segunda parte porque nos hemos dejado «escritores en el tintero», como el importante Gerardo Diego. Nos despedimos hasta el día siguiente y con sus mochilas al hombro caminan hacia la playa.

Héroes

 Star Wars

El héroe en la ficción debe aprender para superar epopeyas extraordinarias. Star Wars.

 

En 1977 David Bowie publicó el disco Low en el que se puede escuchar el clásico y atemporal  Heroes. Una canción de una cadencia poderosa cargada de imágenes épicas: «ser héroes solo por un día» o «por siempre». El valor del tiempo queda patente en un  mensaje romántico, de Romanticismo, como un grito desde el más allá suplicándonos  que cojamos las rosas antes de que se marchiten. Para que vivamos el momento.

El héroe Byroniano que canta Bowie contrasta con otro «héroe», su admirado Luis Buñuel autor de la película preferida del cantante, Un perro andaluz, dirigida e interpretada por él mismo en 1929.

Buñuel fue un transgresor en su momento. Se la jugaba. Rompió las reglas narrativas con su cine provocador  asumiendo un riesgo superado con creces por su éxito internacional. Un creador influenciado por el surrealismo. Quijotesco para algunos, idolatrado por otros e imprescindible para todos.

Este artículo va de héroes.

El héroe de hoy ya no es lo que era (en el mejor sentido de la palabra), sus «hazañas extraordinarias» para salvar a la humanidad ahora están directamente conectadas con la justicia social y la solidaridad. Su «poder sobrehumano» radica en lo intelectual más que en lo físico. En nuestros días el héroe alcanzará la gloria deteniendo una guerra o descubriendo una vacuna que salve miles de vidas en lugar de derrotando ejércitos invencibles.

En ocasiones los héroes son a su vez víctimas, como Blas de Lezo y no reciben el reconocimiento que merecen por sus hazañas. Blas de Lezo fue un marino español que entró en batalla por primera vez siendo un grumete de quince años allá por 1704. Un corajudo hombre de mar que con veinticinco años era tuerto, cojo y manco a causa de los combates.

Le llamaban «Mediohombre», pero el almirante Blas de Lezo era más que un hombre entero. A pesar de su invalidez, nuestro astuto, bravo e inteligente héroe continuó con su carrera naval que culminó con la defensa y victoria en Cartagena de Indias hasta que murió en 1741. Han tenido que pasar muchos años para que se honrase la memoria de Lezo. Las últimas muestras de reconocimiento que ha recibido: una exposición en el museo naval de Madrid, una estatua y en breve podremos ver una película.

Los tiempos cambian y los héroes también. En la sociedad actual a diferencia del titán mitológico, literario o de ficción, el héroe a menudo es el hombre corriente y su «proeza» se fundamenta en el intento de liberar a sus semejantes de las ataduras sociales y de los miedos que les bloquean para que se realicen como individuos libres (We can be us, just for one day) . John Keating, el profesor interpretado por el actor Robin Williams en la película El Club de los poetas muertos lo sabía. La poesía fue la espada con la que abrió el camino a sus pupilos para que pensaran libremente y aprendieran a expresar sus emociones a través del carpe diem pero sin perder la razón.

El sistema necesita de «rebeldes» que despierten conciencias y que gracias a su valentía y a su conocimiento  hagan del mundo un lugar pacífico y libre.

Reivindiquemos al Auténtico.

 

Syllabus is the young Spanish school for the people who  Spanish

¿Sueñas en español?

El Principito.

Haz de tu vida un sueño y de tu sueño una realidad. El Principito.

Artículo en español/ inglés.

Los sueños hacen maravillas, también con el lenguaje. Seguro que alguna vez te has preguntado en qué idioma sueñas. Si has conseguido soñar en tu lengua meta, el español por ejemplo, es porque tu competencia lingüística va por buen camino. Tu cerebro ha asumido la nueva lengua como un objetivo y ha comenzado a procesar información en ella.

Estudios demuestran que cuando aprendemos un idioma, comenzamos a pensar en él, por tanto el contenido de nuestros sueños se verá afectado de forma natural por lo que hemos aprendido. El idioma en el que soñemos estará determinado por nuestra situación personal e  inquietudes. Lo más probable es que si te acuestas pensando en sacar a pasear al perro al día siguiente, sueñes en tu lengua materna, en cambio si lo que ocupa tus pensamientos son unas vacaciones por España tendrás más posibilidades de caer en los brazos de Morfeo «en español».

Así que antes de dormirte no te olvides de contar ovejitas… en español.

 

Do you dream in Spanish?

Dreams can do wonders, also with the language. Sure you have asked yourself in which language you dream. If you’ve got to dream in your target language, Spanish for instance, it is because your linguistic competence is already on the right track. Your brain has assumed the new language as an objective and has started to process its information.

Santander 2014. Pinchos en la calle, buenos acordes y tardes de lidia.

Plaza de toros de Santander

Cristina Vidal, profesora de Syllabus, no ha parado un minuto durante las fiestas. A ti te debemos este documental fotográfico que seguro apreciará más de uno.

¡Gracias!

Una estampa inusual de la Playa de Mataleñas. El buen tiempo estuvo emparejado con las fiestas.

Os lo contamos en diferido porque hemos esperado a que las fiestas terminaran para poder afinar con las imágenes. Y no ha sido para menos. Sorprendidos nos hemos quedado con el programa del 2014 y sorprendidos también los alumnos de Syllabus y todos los visitantes que se han acercado a Santander para disfrutar de la Semana Grande. Cada año este acontecimiento se supera en calidad y cantidad. Enhorabuena a los que lo hacen posible.

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Afluencia masiva para ver a Dani Martín. Foto cortesía del Diario Montañés.

La banda sonora de las fiestas tuvo un cartel de lujo: Duncan Dhu, Dani Martín, Andrés Calamaro y Rosendo entre otros. Dieron nivel y contentaron a sus fans.

Casetas de pinchos en la plaza de Pombo.

Si hay algo característico de estos días, son las casetas que se pueden encontrar por toda la ciudad. Puerto Chico, la Plaza de Pombo o el Paseo de Pereda son lugares clave para tomar el aperitivo o picotear algo para cenar.

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Tradición y colorido en la Plaza de toros de Santander.

La fiesta de los toros no es solo una marca cultural sino que se trata de un gran evento social. En  la Plaza de Santander esto es más notable, ya que las charangas y las peñas alegran las tardes de lidia. La tarde nos entretuvo, los toreros fueron aplaudidos y al acabar, pudimos ver cómo durante la vuelta al ruedo, alguien entre el público lanzaba un gallo a la arena en sustitución a los típicos claveles.

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Explosión de color en el cielo de la playa del Sardinero.

 

Todavía queda mucho verano, conciertos y días de playa. La guinda estival culminará con el Mundial de Vela 2014 del que tendréis noticias a través de nosotros.

La lingüística del surfing

surfing

Surfing. Poesía en movimiento.

 

La vida consiste en una sucesión de secuencias. Un teatro móvil del que somos actores y espectadores. Un proceso continuo de eventos en el tiempo y en el espacio y que al igual que las palabras y las olas, vienen y se van.

Lingüístico, ca:

  1. adj. De la lingüística o relativo a esta ciencia: geografía lingüística.
  2. Relativo a la lengua o al lenguaje: problema lingüístico.
  3. f. Ciencia que estudia el lenguaje y las lenguas.
  4. lingüística aplicada Rama de la lingüística que trata los problemas que el lenguaje plantea como medio de relación social, especialmente de los que se refieren a la enseñanza de idiomas.
  5. lingüística general Estudio teórico del lenguaje que se ocupa de métodos de investigación y de cuestiones comunes a las diversas lenguas.

Surfing:

  1. (voz i.) m. SURF.

surfing‘ aparece también en las siguientes entradas: wind surfing

 

Como ocurre tantas veces, la inspiración nos sorprende cuando menos la buscamos. Esta original reflexión se gestó in situ, en el mar o la mar como la llaman los pescadores, mientras esperaba a que llegase la siguiente serie de olas.

Y es que pocas cosas sientan tan bien después de un día de trabajo como una sesión de surf al atardecer, solo o acompañado de un puñado de amigos conscientes todos de la enorme suerte de poder estar ahí. Atentos y contemplativos, en pie de guerra y con la cara iluminada por la felicidad. Sintiéndonos unos elegidos por poder cabalgar a lomos de los eternos ecos líquidos con los que nos obsequia Neptuno.

Así fue hace dos días. Mientras esperaba a que llegara la serie -el periodo entre olas era alto y venían de tres en tres- comencé a preparar mentalmente la clase del día siguiente. Es increíble la cantidad de tareas, algunas domésticas, que se pueden organizar durante esos minutos de inactividad física momentánea (estado de espera y concentración ausente con la vista fijada en la línea del fondo) pero no mental. El tiempo se vuelve elástico y la inmensidad del océano favorece la meditación y la creatividad.

Los espacios entre ola y ola se agrandaban y la adrenalina fruto de las circunstancias potenció el resto del trabajo: comencé a jugar con una idea , a sobreponer dos conceptos tan dispares como próximos. Cuando quise darme cuenta había creado todo un mar de paralelismos entre las secuencias líquidas y las secuencias sintácticas. A pesar de su distancia formal conseguí no solo acercar el surfing a la lingüística sino que se dieran la mano.

¿Cómo?

Una oración sintáctica es una secuencia en la que encontramos distintos elementos que la conforman ayudándose entre sí y dando sentido al conjunto. Tiene un principio y un fin.

Una ola es una secuencia líquida temporal en la que se distinguen distintas secciones o fases imposibles de entenderse de manera aislada.

El asunto tiene cierta simetría. Imagínate que pudiéramos dividir la pared de una ola sintácticamente según su intensidad e importancia, así:

Los chicos eufóricos        rogaron        más viento         a Eolo        para surfear         toda la tarde

                S                       V                      CD                    CI                    CCF                     CCT

Sujeto: sobre quien recae la «responsabilidad» de la oración. Pudiendo realizarla, padecerla, presidirla o ser elíptico. Es el primer atisbo de la ola que comienza a elevarse (o no) hasta dirigirnos al verbo. El despegue.

Verbo: esta categoría léxica expresa acción, movimiento y predicación. Está en sincronía temporal con el sujeto y los complementos aportando significado al conjunto. Es el motor que define el recorrido en la pared de la ola. La estructura decisiva cuya consistencia abre el camino a sus complementos.

Complemento directo: es la «sección» de la oración que concreta y limita el significado del verbo y su extensión. Lo identificamos con el tramo de continuidad de la ola que precisa y aclara el verbo-motor. Ese impulso veloz que nos sorprende para bien y completa a la perfección el recorrido.

Complemento indirecto: conocido tradicionalmente como el beneficiario por la acción del sujeto. El verbo actúa de forma indirecta sobre él «rescatándonos» información. En el contexto líquido lo defino como una vuelta al punto de partida en cuanto a forma en un momento menos enérgico.

Complemento circunstancial: la línea de la ola tiene sus circunstancias (finalidad, tiempo, modo, lugar, causa) y matices. Momentos lentos, acelerados, abruptos, de mayor o menor intensidad. Son acontecimientos colaterales específicos que dan sentido y redondean la cabalgada. Por ejemplo, un día de viento offshore es tan favorable para la forma de una ola como un complemento circunstancial enunciando que alguien ha ganado la lotería.

La sección, altura y grado de complicidad de las olas será proporcional a las características de la oración.

Lo sé, lo sé. No me he olvidado de los más forofos de la lengua española para los que hay disponible una versión Premium de Lingüística del surfing. Esta versión, mas pro, establece las similitudes entre las maniobras que realiza el surfista (remar, take off, re-entry, tubo (hola Kelly) o bottom turn) y los elementos que componen el análisis en árbol sintáctico.

A partir de esta ensoñación «salitrolingüística» podríamos postular que…

1. Si una ola es una oración simple y la oración simple se caracteriza por tener un verbo, una serie de olas serían oraciones compuestas.

2. La modalidad manifiesta la actitud del hablante. El modo subjuntivo expresa dudas, posibilidades, deseos o irrealidad. ¿Fácil de imaginar no?

3. ¿Cómo nos «hablaría» una ola imperativa negativa? Tal vez con un «¡no vayas, no te lances!»

4. ¿Oraciones subordinadas en forma de agua? Los surfistas lo saben, dos olas pueden confluir en una pero siempre hay una que «manda». La pregunta es, ¿Cómo distinguimos una ola adjetiva de una relativa? Resumiendo mucho y para no aburrirte, las relativas tienen mayor capacidad de improbabilidad. Mejor rema las sustantivas que se parecen más a la oración-ola principal.

5. La Yuxtaposición líquida. Ejemplo: «es tarde; salgamos del agua». Ambas tienen sentido y son comprensibles de manera aislada. No están enlazadas, una sigue a la otra.

6. Nos quedan las coordinadas, oraciones conectadas por conjunciones. Sintácticamente independientes y con sentido propio. En estado líquido se entenderían como olas consecutivas que no llegan a fusionarse (subordinadas). Habrá tantas olas como oraciones.

Una imperativa negativa

Dos mundos tan dispares con una matemática similar compartiendo elementos visibles e invisibles. De rango según su importancia. Categorías y subcategorías. Diferencias diatópicas (geográficas), diastráticas (sociales) y diafásicas (estilísticas).

Trato de buscar sentido a lo que acabo de pensar. ¿Es esto posible? ¿Deformación profesional? Retrocedo en el tiempo hacia mis años de Universidad y repaso mentalmente los apuntes del primer año de Filología Inglesa, año 1º, asignatura Lengua Española (espero que si mis antiguos profesores leen esto y no les gusta no me hagan devolverles el título) y como resultado reconozco el valor de crear equivalencias y del potencial que la imagen y el ejemplo aportan en la enseñanza.

Se hizo de noche, salimos del agua y entre risas y despedidas cada uno siguió su camino. Yo pensando en la siguiente clase de gramática que prometía ser muy original.

 

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