
El arte refleja nuestro paso por la tierra. El sentir contemporáneo de las masas. La consecuencia de lo que está pasando proyectado desde la mente de los creadores.
La finalidad del arte es emocionar a través de la creación. Producir reacciones subjetivas en el espectador; también provocar, agitar, aunque es verdad que siempre ha habido arte con mayúsculas y con minúsculas.
El mundo hoy no atraviesa momentos precisamente armoniosos. La sensación de caos y distorsión es constante y los artistas lo manifiestan a gritos. Es un buen momento para el escapismo emocional, la reivindicación de la paz y la esperanza. También para manifestarse en pos de un mundo más equilibrado.






