EL ARTE DEL PALÍNDROMO COMO NUNCA ANTES TE LO HABÍAN CONTADO

 

Alfonso es dueño de un corazón que bombea Coca Cola en dirección a los cuatro puntos cardinales para recordarnos la efervescencia de la vida.  Alfonsonoro como se le conoce en el mundillo, es un hombre del Renacimiento del Siglo XXI. Su rancho mental es un latifundio de creatividad pura: escribe, compone y practica un humor y filosofía de vida que lejos de ser divagante y errabunda es absolutamente consecuente con nuestra realidad. A ratos surrealista, a ratos intimista, siempre metalingüístico y atrevido, ejerce la poesía de la lógica para un mundo que no lo es tanto. Nuestro genial Alfonso ha venido a contarnos algo.

 

Por Alfonso González-Finat.

Escribir ES RECONOCERSE. Es ir A POR ROPA y volver desnudo para vestirse de nuevo. Es mirarse en un espejo cuyo reflejo está compuesto de palabras. Y si hablamos de palabras y de espejos deberíamos focalizar en la figura del palíndromo, a veces tan desapercibido.